Liberando los demonios y algún que otro angel.
martes, 19 de abril de 2016
ÁCIDO
Toma su lanza y se parte en mil pedazos.
Su escudo se derrite entre sus manos, dejando así su pecho descubierto a merced del atacante.
Ella sonrió... Ya no queda nada por hacer.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Página Principal
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario