jueves, 9 de abril de 2026

El que no sabe morir soy yo

 Siempre me repito a mi mismo que no extraño a mis yo anteriores. 

Pero miento. 

Me extraño escritor y absurdamente artista.

Cuando todo era sentir y la presión en el pecho se volcaba en un papel o en una buena pieza de baile.

Siempre me encontraré en un poema que escribí y que, por lo pronto, solo yo comprendo:


El tornillo que cayó de mi cabeza 

se escapó en un tintineo.

Hoy ya brutamente cuerdo, no extraño el tornillo

mas extraño el tintineo.


La ilusión de poder haber estado un poco loco en lugar de vivir pelotudamente cuerdo.