Toda mi vida la sentí como una película, o como un libro de literatura inglesa, donde sin importar la oscuridad del mundo todo tendería a mejorar.
Y me dí cuenta de todo lo que esas historias no enseñan.
Lo que no muestran esas tramas son los destrozos que dejan los conflictos clave, cuando uno se desarma.
No muestran cuando alguien espera que el otro lo salude y no fluye siquiera un "Hola".
No enseñan la tristeza que conlleva comprender que tu vida no va a ser la misma, aunque así lo quieras.
No te muestra que pasa con ese que quedó plantado en el altar porque ella amaba a otro y se lo dijo en el día más especial de su vida.
Y entendí que por eso existen películas sobre esas cosas, las buenas cosas, porque cada día escasean más; y a muchos nos tocó ser ese personaje, el que no le importa al público, porque somos eso, personajes secundarios, y merecemos vivir en el limbo, no ser felices para siempre.
martes, 20 de junio de 2017
jueves, 15 de junio de 2017
Puñales de Ansiedad
Siento el pecho hecho un nudo y me cuesta respirar,
uno tras otro desfilan todos los errores que cometí en mi
vida,
frases desafortunadas, juicios errados, retos de cuando era
niño,
todo se aglomera formando una sola pasta,
las ganas de llorar están ahí amenazando pero no se dignan a
presentarse,
les gusta hacerse desear.
Cada pensamiento empuja al anterior,
tus culpas están, sean o no verdades, están,
se trepan por tu espalda y se sientan en tu nuca,
creo que quieren contrarrestar el peso del pecho,
pero solo lo empeoran.
En ese momento aparecen tus ganas de desaparecer del mundo,
no importa cómo, tenés que desaparecer, sos una carga
para tus amigos, para tu familia, para vos,
sos un fracaso, sos la suma de todos tus errores que distan
de ser pocos,
el pecho empeora, la nuca empieza a pinchar, sigue costando
respirar.
El deseo de desaparecer se hace apremiante,
tu existencia es una espina en el mundo,
tenés que desaparecer.
Y un error empuja a otro y a otro y a otro, y tenés que
desaparecer,
tenés que borrarte del mundo, tenés que morir,
es tan lindo el mundo sin vos, es tan preciso, sin errores,
todos están bien y vos mal,
¿Cómo no lo viste?¿Como no viste lo que pesás en los demás?
Tenés que desaparecer , todo pesa, se hace oscuro,
la nuca, el pecho, la boca seca,
tenés que desaparecer ¿No entendés?
Las ganas de gritar están pero la voz no,
las ganas de desaparecer están pero el coraje para hacerlo
no,
y ahí como quien no quiere las cosas aparecen las primeras
lágrimas,
que se convierten en diez, en cien, en mil,
y los nudos se destraban, y los pesos se hacen livianos,
y vos ya no tenés que desaparecer, no es tu obligación, no
es una necesidad,
aunque sabés que esto se repite cada tanto, en esos
instantes malditos que se hacen eternos,
en un nuevo ataque de ansiedad.
martes, 6 de junio de 2017
Goles en contra
Toda mi vida soñé con ser.
Con ser grande y fuerte cuando era pequeño y asutadizo.
Con ser inteligente y gracioso cuando aún tartamudeaba al hablar.
Con ser el ganador de la competencia aunque siempre rondaba por los últimos lugares.
Con ser el mejor aún cuando ni siquiera había iniciado el camino.
Toda mi vida soñé con ser y, al no ser, perdí.
El futuro siempre fué mi karma y la ansiedad mi quimera.
Mi karma siempre fué mi miedo, pero siempre llegó y sigo acá...
No tan pequeño pero asustadizo, y ya no tartamudeo al hablar.
Vivo metiendome goles en contra que de vez en cuando festejo.
Y para ser algo similar al significado de mejor, me falta coraje, voluntad y amor.
Al menos puedo festejar mis goles en contra,
porque al menos por esas veces, le gano al traidor del otro lado del espejo
Con ser grande y fuerte cuando era pequeño y asutadizo.
Con ser inteligente y gracioso cuando aún tartamudeaba al hablar.
Con ser el ganador de la competencia aunque siempre rondaba por los últimos lugares.
Con ser el mejor aún cuando ni siquiera había iniciado el camino.
Toda mi vida soñé con ser y, al no ser, perdí.
El futuro siempre fué mi karma y la ansiedad mi quimera.
Mi karma siempre fué mi miedo, pero siempre llegó y sigo acá...
No tan pequeño pero asustadizo, y ya no tartamudeo al hablar.
Vivo metiendome goles en contra que de vez en cuando festejo.
Y para ser algo similar al significado de mejor, me falta coraje, voluntad y amor.
Al menos puedo festejar mis goles en contra,
porque al menos por esas veces, le gano al traidor del otro lado del espejo
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