miércoles, 30 de enero de 2019

Lo único comparable


Lo único comparable a lo que me provoca tu mirada buscándome entre la gente, frunciendo el ceño, tratando de encontrarme entre mil siluetas iguales, es el miedo a que algún día eso ojos busquen a alguien más.
Lo único comparable al calor de un beso tuyo, cualquiera, ya sea robado al azar o planeado estratégicamente milisegundo a milisegundo, es el nudo que se me forma en el pecho cuando pienso en no poder besar esa boca nunca más.
Lo único comparable a la luz de tu sonrisa, que corre estrepitosamente acompañada por una sonora carcajada llenando hasta el último de los rincones de mi cabeza al escucharla, paralizando todo proceso mental, incluso el encargado de respirar; es la oscuridad que se me presenta al verte llorar, aunque sea en silencio, ese silencio filoso que desgarra el alma desde el pecho hasta la garganta, que obliga a sentirse al mundo un poco más triste de lo que ya es.
Lo único comparable con mis ganas de vivir con vos la historia de amor más linda del mundo, es el miedo a perderte para siempre.
Lo único comparable al amor que siento por vos, es esa sensación de pensar en vos y que todo sea luz, de que todo sea calor, de que todo sea su mejor versión posible, que lo efímero se torne aún más inocuo y lo grande se torne aún más gigante, que tu sonrisa se acompañe de dos pequeños hoyuelos al costado de la comisura de tus labios, y que tus ojos, aún transmitiendo calor, se tornen dos pequeñas líneas entrecerradas.
Lo único comparable con vos  es ese concepto loco que viene acompañando a la humanidad desde que se animó a pensar en explicar algo tan inexplicable y exótico, tan loco e ilógico, tan todo y tan nada, tan unido a todo lo lindo de la vida.
Lo único comparable con vos es la magia, y creo que aún así vos sos mas inexplicablemente hermosa.