Así como sangran las estatuas,
como se desploman los gigante,
que cuando todo esta en silencio ensordecen con su estruendo.
Como lloran los héroes,
como pinchan los filos de la planta de algodón,
como muere el inmortal fumando ahí, en la costa, marchito.
Como aprieta la corbata de lunes a viernes,
como moja la humedad de una pompa de jabón,
como quema la resaca del café que se entibió.
Así, de efímeras e inesperadas,
son las cicatrices que tus actos de desprecio,
dejan en mi alma y corazón.