Tu problema, mi querida,
es que me subestimás.
¿Sabés las veces que el Diablo
pidió mis consejos antes de actuar?
Agreguemos el miedo que te da
que pueda verte desnuda, así sin más,
de cuerpo y alma,
de mente y miedos.
Que yo sea capaz
de ser adicto a vos
a tu piel, tu licor,
de cuando entrecortás la respiración.
Pero tu peor error, te lo digo,
es desconfiar de que seré solo un testigo,
porque que no quiera estar sin vos,
no quiere decir que no pueda vivir sin vos.
Agrego esto y me despido,
me declaro un loco creyente,
por eso aunque no escuches te lo digo,
el corazón es el único que apaga la mente.
jueves, 17 de mayo de 2018
viernes, 11 de mayo de 2018
SE BUSCA
Se busca mujer para enamorarse.
Los requisitos son pocos,
pero muy importantes.
Se busca alguien que me deje pensarla,
tantas veces al día como yo quiera,
que me deje extrañarla.
Se busca mujer para viajar,
por el país, por el mundo, sin rumbo, sin vía,
en fin, para viajar por la vida.
Se busca una persona que me aguante
con mi locura, con mis temores, con mis silencios.
En mis días tristes, que seguramente, serán los menos.
Se busca alguien que de mi intente enamorarse,
que me deje quererla,
y aunque sé que parezco torpe, que me deje sostenerla.
Yo por mi parte prometo,
hacerte reir, eso se me da bien,
respetar tus malos ratos,
abrazarla a diario, aunque sea en sueños,
a besarla sin límite,
prometo hacerla feliz, me comprometo.
Se busca, aunque con el tiempo la esperanza se desgaste.
Se busca, aunque duelan los golpes.
Se busca, aunque sé que no llega.
Se busca alguien para aprender a ser felices, que no corra cuando la quieren.
Se busca alguien que se enamore de mi, aunque sea pedir demasiado.
Los requisitos son pocos,
pero muy importantes.
Se busca alguien que me deje pensarla,
tantas veces al día como yo quiera,
que me deje extrañarla.
Se busca mujer para viajar,
por el país, por el mundo, sin rumbo, sin vía,
en fin, para viajar por la vida.
Se busca una persona que me aguante
con mi locura, con mis temores, con mis silencios.
En mis días tristes, que seguramente, serán los menos.
Se busca alguien que de mi intente enamorarse,
que me deje quererla,
y aunque sé que parezco torpe, que me deje sostenerla.
Yo por mi parte prometo,
hacerte reir, eso se me da bien,
respetar tus malos ratos,
abrazarla a diario, aunque sea en sueños,
a besarla sin límite,
prometo hacerla feliz, me comprometo.
Se busca, aunque con el tiempo la esperanza se desgaste.
Se busca, aunque duelan los golpes.
Se busca, aunque sé que no llega.
Se busca alguien para aprender a ser felices, que no corra cuando la quieren.
Se busca alguien que se enamore de mi, aunque sea pedir demasiado.
jueves, 10 de mayo de 2018
Tu mejor recordador
Un sinfín de experiencias coronadas en una sonrisa de oreja a oreja, y un pequeño hoyuelo del lado derecho con referencia al expectador.
¿Que digo? Con respecto a mi.
Te eleva la vista y te dibuja lentamente esa convención de dientes terminada en ese hoyuelo y es como un golpe seco, silencioso y letal, a lo que existe de tu lógica.
Yo me considero una persona coherente, donde mi inteligencia lógico-matemática siempre tiene un lugar preponderante en mi vida diaria. Hasta que ella aparece.
Lo raro y peculiar de todo esto, es que su existencia no tiene porque solo remitirse a la fisica; no tiene que estar presente para reiniciar mi cerebro, me basta con pensarla.
He ahí mi problema.
Su recuerdo aparece en cualquier momento y mi día se duerme en un ciclo constante y realimentándose en una secuencia inocua : Ella yace con la vista baja, mordiéndose el labio inferior, de un momento a otro levanta su vista, sus ojos se cruzan con los míos y allí aparece mi botón de autodestrucción, en el momento en que esa curva nace en sus labios, me incendio, se me nubla la vista, se apaga mi cerebro y adiós a mi cordura.
Intenté de todo, se los juro..
Me centré en sus defectos, en todos. Intenté exagerarlos, multiplicarlos por cien, mil, por millones. Todo es en vano.
Quise convencerme de que eso es malo para mi, y en eso todos mis yo coincidimos, pero como renunciar a la única droga a la que soy adicto. Cada quien se mata como quiere.
El problema sucede porque el virus sabe que el cuerpo quiere erradicarlo y ataca con más fuerza. Y así comenzó.
Primero con idioteces. Cualquier frase, película, canción, post en redes sociales, la tracionera radio. Todo era un atentado a mi cordura. Empeoró cuando comencé a verla en otras personas: miradas, gestos, sonrisas, estornudos, algún esporádico ataque de tos en un día de humedad.
Luego, las coincidencias, pero no cualquiera, no de un tipo aleatorio. Aparecieron las peores: las numéricas. Encontraba dieciseis lunares en cualquier plantilla, así como la cantidad justa que existen en tu espalda, seis en tu hombro izquierdo.
Encontré tu algoritmo de risa: comienza con dos "ja" seguidos de una profunda exhalación, si todo va conforme lo esperado, tapás con la punta de tu lengua tus dientes superiores, dibujando una maléfica inclinación sobre tus cejas relajadas.
Traté de convencerme de que no eras real, pero fue inútil. Ya sabía que si existías, porque todo lo que más me gustaba, de todo lo que se relacionaba con vos, eran tus defectos, todos.
Y mi peor maldición: haberte grabado a fuego en mi memoria de elefante.
Ayer se cumplieron cuatro años, mil cuatrocientos sesenta días, treinta y cinco mil cuarenta horas, dos millones cientodos mil cuatrocientos minutos, cientoveintiseis millones cientocuarenta y cuatro mil tic tacs remachando mis recuerdos... Perdón, perdí el hilo.
Hoy hace mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, en la que prometimos seguir hablando. "No te quiero perder", o algo similarmente idéntico rebota como frase de despedida.
Yo no te perdí, soy tu mejor recordador, podría reconstruirte sin manual.
Ayer vi una foto de ella: tu sonrisa, tapada con la lengua, el gesto maléficamente relajado en los ojos, el hoyuelo, tu pelo, tu cuerpo; todo en vos mostraba felicidad.
Incluso el vestido elegante blanco con un tenue tono de amarillo, el peinado rebuscado embellecido por la diadema y el anillo en tu dedo. Es más, hasta el hombre de traje, que besa tu suave mejilla apenas por encima del benemérito hoyuelo, y te hace semicerrar el ojo, muestra tu felicidad excesiva.
Te casaste.
Felicidades.
lunes, 7 de mayo de 2018
Ángeles Oscuros
Y en las libertades no tienen ojos
pero tienen orejas y lengua.
Tienen sonrisas amerillentas de dientes desgastados,
tienen la mueca torcida, se disfrazan de amparo.
Y en las seguridades parecen ángeles,
aunque de negras vestiduras,
de plumas caídas de alas huesudas,
que terminan en puntas que brilan oscuras.
Y en lo soleado del ayer,
te observan desde mañana,
carcajas huecas y apagadas,
hacen tu vida dormir.
Porque eso que vos y yo llamamos hoy,
no existe para el que no vive,
no suma para el que no ríe,
desgarra para el que no ve.
Y desde el rincón de mi habitación,
resquebraja la lumbre de esos dientes,
que se sientan penitentes, esperando, observando,
que todo aquello que quieren no consiguen ni soñando.
Cuando tu mano se cierne,
acorralando mi cordura, agitando mi cabeza,
tus espectrales dedos truenan con estáticos destellos,
pero así es que solo ellos, se atribuyen su pereza.
Mortifica al que lo mira,
desde allí sin punto alguno,
porque sabe que la vida,
quizás nos entregue en el futuro.
pero tienen orejas y lengua.
Tienen sonrisas amerillentas de dientes desgastados,
tienen la mueca torcida, se disfrazan de amparo.
Y en las seguridades parecen ángeles,
aunque de negras vestiduras,
de plumas caídas de alas huesudas,
que terminan en puntas que brilan oscuras.
Y en lo soleado del ayer,
te observan desde mañana,
carcajas huecas y apagadas,
hacen tu vida dormir.
Porque eso que vos y yo llamamos hoy,
no existe para el que no vive,
no suma para el que no ríe,
desgarra para el que no ve.
Y desde el rincón de mi habitación,
resquebraja la lumbre de esos dientes,
que se sientan penitentes, esperando, observando,
que todo aquello que quieren no consiguen ni soñando.
Cuando tu mano se cierne,
acorralando mi cordura, agitando mi cabeza,
tus espectrales dedos truenan con estáticos destellos,
pero así es que solo ellos, se atribuyen su pereza.
Mortifica al que lo mira,
desde allí sin punto alguno,
porque sabe que la vida,
quizás nos entregue en el futuro.
domingo, 6 de mayo de 2018
Cuando todo salga bien
Cuando todo me salga bien,
te voy a ir a buscar,
para contarte que todo salió al revés,
que se enamoraron de mi esta vez.
Que insistieron para verme,
que sonrieron al hacerlo,
y lo sellaron con un beso en lo eterno,
que se animaron a quererme.
Que esta vez fuí yo quien leyó cartas,
y conmigo que se abrigaron,
y a mi por una vez me buscaron,
y hasta, te juro, me extrañaron.
Hoy al más cursi de la tierra,
le tocó sonrrojarse,
que lo miren embobados,
como quien no quiere ver nunca nada más.
Cuando eso pase,
y vos sonrías al escucharme,
voy a saber disfrutarme,
al saberme enamorado.
Cuando todo salga bien,
poco atónito al comienzo
voy a aprender a que me quieran,
por una vez como yo quiero.
te voy a ir a buscar,
para contarte que todo salió al revés,
que se enamoraron de mi esta vez.
Que insistieron para verme,
que sonrieron al hacerlo,
y lo sellaron con un beso en lo eterno,
que se animaron a quererme.
Que esta vez fuí yo quien leyó cartas,
y conmigo que se abrigaron,
y a mi por una vez me buscaron,
y hasta, te juro, me extrañaron.
Hoy al más cursi de la tierra,
le tocó sonrrojarse,
que lo miren embobados,
como quien no quiere ver nunca nada más.
Cuando eso pase,
y vos sonrías al escucharme,
voy a saber disfrutarme,
al saberme enamorado.
Cuando todo salga bien,
poco atónito al comienzo
voy a aprender a que me quieran,
por una vez como yo quiero.
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