jueves, 12 de mayo de 2016

¡Salud!

Brindo por tus victorias , por tu buena voluntad.
Por el cumplimiento de tus sueños.
Por tu luz, y porque puedas conquistar tus miedos.
Por tu paz.
Brindo absoluta y contrariamente a todo lo que brindaste por mí.
Porque hoy entendí.
Entendí que el vacío que uno debe poseer para desear el mal y cultivar la envidia, tiene que provocar un vacío asquerosamente frío y oscuro.
Te compadezco, y brindo por tu buena ventura.
Es más.
Brindo por la suerte y felicidad de todos aquellos que brindaron por mi desgracia.

domingo, 8 de mayo de 2016

Compro

Compro todo el tiempo que perdí.
Compro la calma que no puedo conseguir.
Compro esas risas que nunca voy a volver a escuchar.
Compro.
Compro todos esos momentos que no valieron nada, pero que ahora son invaluables.
Compro todo lo que me condena a no olvidarte y compro también todo lo que me unió alguna vez a tu persona.
Compro.
Compro mi existencia, mi conciencia y coraje para poder de una vez decidirme a no volver a saber nunca más de vos.
Compro el valor que alguna vez creí que tuve para arrancarme ya este vacío.
Compro.
Compro un boleto hacia el pasado para hacer inútil pero más calmada mi vida.
Compro tranquilidad, compro paz y pago al más caro que se presente con el solo fin de no existir hoy, ni mañana, ni ayer.
Compro.
Pago mi alma por medio segundo más en el paraíso con la sola condición de que mañana no pueda siquiera soñar con haberte conocido.
Pago mi vida por desterrarte de mi cabeza.
Pago y compro lo impagable.
Vivo y sueño lo imposible.
No voy a poder olvidarme de vos, nunca.
Y eso asusta más de lo que me atrevo a pensar.
Compro lo que no necesito, compro vida.

lunes, 2 de mayo de 2016

Mi extraño faro de cristal

Y todos aquellos que se esforzaron por fin lo han conseguido,apagar el fuego de tu interior, destrozar tus sueños y partirte en mil pedazos, y aunque busque la explicación a tanta maldad injustificada, solo encuentro el dolor de saber que no puedo hacer nada, más que esperar que en un atisbo de buena voluntad, el destino te deje pegar tus piezas, encontrar cada una y encastrarlas, para poder asi, no volver a ser la misma porque las rajaduras se verían por fuera, pero si volver a brillar con aquella luz, con la misma intensidad que apagaba sombras, que achicaba miedos, que demolía imposibles, en ese faro que hoy en día no está, y que en todas las eternidades que nos siguen, faltará. 
Hasta la eternidad que nos toque, te he de esperar, si el destino es un cuento, por lo que el azar más quiera, que tenga final feliz.