martes, 31 de octubre de 2017

Carta que no llega

Amada inestabilidad emocional :

Sé que vos me querés pero yo a vos no.

Odio que en cada momento de calma me recuerdes algún error infimo que me haya hecho pasar un mal rato en el pasado.

Detesto que en cada ratito de felicidad traigas a colación lo que yo creía que necesitaba para ser feliz, como quien quiere convencerte de usar una droga.
Que cuando decido estar solo me hagas acordar de ella, solo me muestres las partes de la película que me encantaban, como ese nene fanático que repite mil veces su escena de acción favorita.
Que me recuerdes su voz, su risa, las frases tiernas, su forma de mirar, ese, creo yo, que es tu peor pecado.

Que enumeres con gusto tus defectos como el envenenador que disfrutar de observar los violentos espasmos del envenenado.

Odio que me hagas sentir odio, que arruines mi mundo, y estoy cansado de pelear contra vos.


Sin más que decir me despido hasta el momento que decidas regresar, para el cual ,seguramente, no falta demasiado tiempo.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Sin Yo

Me siento ahogado, estancado. Como si en un momento se me hubiera escapado el control de mi vida y me estuviera mirando desde afuera, como en una serie de televisión mediocre en donde el protagonista se queda todo el día esperando que algo pase.

Me convencí a mi mismo de que las cosas llegan pero no llegan. De que los sueños se cumplen pero se quedan ahí, en una nebulosa de la cual no bajan; no se materializan.

Intento ser optimista, intento mirarle el lado positivo a las cosas que pasan pero aún así siento esa presión en el pecho que no se va, esas ganas de llorar cuando pienso en porque no soy feliz.

Y todos te dicen:”Agradecé”, agradezco; “Sonreí” y sonrío , pero aún así el vacío no desaparece y el control no llega.

Será, quizás, desde que el desamor apareció en mi vida que ésta perdió toda la magia, o cuando me cansé de las diversiones banales que ya no llenaban esos espacios.


En fin, o en comienzo, mi vida transcurre sin yo estar en ella.

martes, 10 de octubre de 2017

Desangrarse

Cuando la violencia ya no alcanza,
cuando las lágrimas ya no limpian,
cuando la furia no te llena,
y no te ayudan las ganas de ni de vengarte.

Cuando la envidia no aparece, pero tampoco los colores,
cuando te sentís varado a un costado,
inexistente,chiquitito,
sin ganas de abrir lo ojos y mirar.

Cuando la punzada en el pecho ya se siente,
y te acostumbraste a respirar por el hilo de aire que entra,
con los ojos humedecidos,
con la sonrisa cansada.

¿Cómo harías para desangrarte?
Para volver a existir.
¿Cómo perderías algo,

que hoy estas convencido de no tener?

¿Cómo alivianás un peso que solo crece?
¿Cómo manejás algo que no entendés?
¿Cómo llorás algo que solo ríe?
¿Cómo se entiende lo que duele si el dolor no te habla?

martes, 3 de octubre de 2017

Egoísta

Juego a reinventarte para mi,
a desarmarte para que seas feliz,
para que seas tuya y para estar un poco menos cuerdo.

Me voy en un pedazo de nube atado a una gaviota,
te miro desde el cielo que nunca me animé a tocar para mi,
pero que creo para verte a vos.

¡Qué loco es que rías como yo quiero que rías!
Y que me mires como quema que lo que apago,
y que suspires como corta lo que escondo.

Demasiada controversia y no te conozco,
pero te invento. Y me gustas así.
Me enamorás así.

No te atrevas a cambiar lo que yo me imagino que sos,
no rompas esa magia que decido que nos una,
no seas mezquina, al menos déjame inventarte para mí.


No seas egoísta, déjame serlo a mí.

Los engendros

Caminan erguidos los engendros,
lejos de achicarse o encorvarse,
se hacen altos para demostrarle al mundo que la cabeza busca siempre el sol
y los pies están siempre en el piso.

Caminan henchidos los engendros,
agrandándose para llegar en puntitas a tomar el último fruto,
el que esta allá arriba, el más rico,
y regalártelo.

Caminan sin prisa los engendros,
ignorando a Cronos y su amenaza,
recordándote que el presente es tu regalo
y que la magia es hoy.

Caminan, no se frenan los engendros,
te mueven, te dan energía,
te miran y sonríen invitándote a caminar con ellos
porque el movimiento es vida sostienen.

Caminan, sin miedo, los engendros,
entre sombras y vidrios rotos,
porque son livianos y llenos de luz,
contagian esperanza.

Caminan, en fin, los engendros,
mezcla de luces y energía, sabores y delicias,
te hacen acordar que la vida es una y vale la pena,

que el verdadero poder esta en ser, y no imitar.