¡Qué loco en verdad que es el conformismo!
Cuando se convence y se repite hasta el cansancio,
frases sin tapujo que matan el egoísmo.
"Por lo menos puedo..." arrancan todas,
marcando siempre antesala a declaraciones bobas,
que sirven de inútil consuelo
a ideas que se alimentan solas.
"Por lo menos la veo desde lejos" rezan algunas,
"A veces hasta me saluda" comentan otras,
"Yo me conformo con mirarla" mienten sin duda,
"Yo me conformo" asienten todas.
¡Qué loco, repito, que es conformarse!
Condenar los recuerdos a controlarse,
encadenar los sentimientos para no perderse,
entre la locura y el llanto han de balancearse,
el deseo y los miedos no deben verse.
Porque he ahí lo frágil de conformarse,
depende en extremo del leve equilibrio,
porque si la otra parte llega a enterarse
todos los "por lo menos" habrán de extinguirse.
Por lo menos exististe en mi vida.
Por lo menos te recuerdo con alegría.
Por lo menos te amé.
Por lo menos sos feliz.
Declaraciones que te hacen esclavo de confesarte,
de la autocompasión que te envenena en parte,
pero el otro es otro y ya no mas tuyo,
por eso es tan duro para el orgullo,
que eso que antes te hacía amarle,
hoy,en su oscura locura, te obliga a conformarte.
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