Toda mi vida soñé con ser.
Con ser grande y fuerte cuando era pequeño y asutadizo.
Con ser inteligente y gracioso cuando aún tartamudeaba al hablar.
Con ser el ganador de la competencia aunque siempre rondaba por los últimos lugares.
Con ser el mejor aún cuando ni siquiera había iniciado el camino.
Toda mi vida soñé con ser y, al no ser, perdí.
El futuro siempre fué mi karma y la ansiedad mi quimera.
Mi karma siempre fué mi miedo, pero siempre llegó y sigo acá...
No tan pequeño pero asustadizo, y ya no tartamudeo al hablar.
Vivo metiendome goles en contra que de vez en cuando festejo.
Y para ser algo similar al significado de mejor, me falta coraje, voluntad y amor.
Al menos puedo festejar mis goles en contra,
porque al menos por esas veces, le gano al traidor del otro lado del espejo
Buenisimo!!
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