Despojos de esos sueños del pasado
que hoy avergonzados,
no se dejan ni rozar.
Corriendo con desazon de lado a lado,
Por haberse equivocado
Al morder la realidad.
En busca de mil risas saltarinas
que sirvieron de cortina
para tapar la gravedad
de todas las heridas que sangraban,
supuraban y manchaban
lo que se debía cuidar.
Y hoy acongojado y deshecho
no le encuentro sentido al hecho
de dejarse destrozar
por todos los demonios vengativos,
disfrazados de motivos
para mirar hacia atrás.
Hoy giro,
y mientras lloro siento el frio,
que dejaron los despojos de que aquellos sueños rotos
que hoy no quiero ni nombrar.
Me maldigo por haberme convencido
de que aquellas maravilas
en verdad podrían pasar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario