Brindo por tus victorias , por tu buena voluntad.
Por el cumplimiento de tus sueños.
Por tu luz, y porque puedas conquistar tus miedos.
Por tu paz.
Brindo absoluta y contrariamente a todo lo que brindaste por mí.
Porque hoy entendí.
Entendí que el vacío que uno debe poseer para desear el mal y cultivar la envidia, tiene que provocar un vacío asquerosamente frío y oscuro.
Te compadezco, y brindo por tu buena ventura.
Es más.
Brindo por la suerte y felicidad de todos aquellos que brindaron por mi desgracia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario