Compro todo el tiempo que perdí.
Compro la calma que no puedo conseguir.
Compro esas risas que nunca voy a volver a escuchar.
Compro.
Compro todos esos momentos que no valieron nada, pero que ahora son invaluables.
Compro todo lo que me condena a no olvidarte y compro también todo lo que me unió alguna vez a tu persona.
Compro.
Compro mi existencia, mi conciencia y coraje para poder de una vez decidirme a no volver a saber nunca más de vos.
Compro el valor que alguna vez creí que tuve para arrancarme ya este vacío.
Compro.
Compro un boleto hacia el pasado para hacer inútil pero más calmada mi vida.
Compro tranquilidad, compro paz y pago al más caro que se presente con el solo fin de no existir hoy, ni mañana, ni ayer.
Compro.
Pago mi alma por medio segundo más en el paraíso con la sola condición de que mañana no pueda siquiera soñar con haberte conocido.
Pago mi vida por desterrarte de mi cabeza.
Pago y compro lo impagable.
Vivo y sueño lo imposible.
No voy a poder olvidarme de vos, nunca.
Y eso asusta más de lo que me atrevo a pensar.
Compro lo que no necesito, compro vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario