Sos la respuesta perfecta a mi odaxelagnia.
Sos lo que sueño despierto día a día.
Donde mis manos se entremezclan con tu piel.
Donde se hace más inmensa mi herejía.
Me muero por recorrer tu espalda,
conocer tus tatuajes con mi lengua,
saborearte, una y mil veces,
sin que los tantos tabúes nos den tregua.
Te quiero por y para mí,
en este afán efímero y egoísta,
que seas mía, aunque de todos,
en mi plan concentrado y anarquista.
Sonreí como vos sabés,
extasiada y mirada perdida.
Necesito saber que tu piel
aún lleva mis llamas encendidas.
Cuidame y prometo cuidarte.
Rompeme y prometo romperte.
Y aunque estés disfrazada de ángel
a tu demonio prometo someterme.
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